Garantía




La garantía de un colchón es algo que normalmente genera mucha confusión, ya que se tiende a confundir la duración de la garantía con la vida útil del colchón, cuando en realidad no se trata de lo mismo (en nuestro caso, la garantía de nuestro colchón es de 2 años, pero tiene una vida útil de entre 12 y 15 años en condiciones óptimas). Por ello nos gustaría profundizar más en ella, poniendo algunos ejemplos de lo que cubre, y de lo que no cubre, para que sepas qué te puedes esperar de ella.

1. Garantía.

La garantía es de 2 años. Durante estos 2 años, si el colchón presenta cualquier problema causado por un defecto de fabricación o diseño será reemplazado por uno nuevo sin coste alguno para el cliente. En el caso de que el producto en garantía no se encuentre en la Península o Baleares, los costes de recogida y reposición correrán a cargo del cliente.

La garantía cubre la falta de conformidad, es decir, que el producto no cumpla los requisitos anunciados, el uso para el que ha sido fabricado o tenga un defecto de origen de fabricación o de diseño. En ningún caso se cubre el desgaste, uso, mal uso o manipulación indebida del producto. Ten en cuenta que si un colchón presenta fallos de fabricación los va a mostrar nada más desembalar el producto o en los días siguientes. Si el colchón no presenta fallos entonces, no se va a estropear por fallos de fabricación en el futuro. Otra cosa es el desgaste, uso, mal uso o manipulación indebida del producto. Es por ello que algunas empresas ofrecen 10, 15, 20 y hasta 25 años de garantía en el colchón, que no es sino una forma de hacer creer al consumidor que esa es su vida útil, cuando no es así, ya que aunque el colchón esté para tirar a los 4 años, al no deberse a un fallo de fabricación sino a la mala calidad de los materiales la garantía no sirve de nada. No es más que una forma de engañar al consumidor.

Pondremos algunos ejemplos con la idea de que sepas lo que te puedes esperar de la garantía y lo que no, y lo que es normal que suceda en un colchón con el paso de los años.

• Funda: las fundas de los colchones son revisadas por nuestro departamento de calidad 2 veces antes de ser embalados. La garantía no cubre el desgaste o roturas futuras que se puedan producir en la funda. Como en cualquier prenda textil, y al fin y al cabo una funda de colchón lo es, la garantía no puede cubrir su rotura, ya que ésta sólo se puede producir por alguna acción directa sobre ella, y nunca se producirá sola. La funda del colchón se puede lavar, pero dependiendo del tamaño no caben o caben muy justas en una lavadora convencional, con lo que la cremallera puede engancharse durante el lavado. En esos casos recomendamos llevar la funda a una lavandería profesional ya que la garantía no cubre la rotura de la funda y/o la cremallera durante la manipulación o el lavado de la misma. Tampoco cubre la garantía las roturas o desperfectos que se puedan ocasionar al aplicar cualquier otro tipo de limpieza a la funda, como aspiradoras, líquidos de limpieza, sprays, estropajos, etc., ni los desperfectos que se puedan ocasionar al abrir el colchón y durante su manipulación.

• Firmeza: según los estándares de la Unión Europea para colchones, éstos pueden perder hasta un 20% de firmeza y hasta 2cm de altura a lo largo de su vida útil. Estos valores son máximos, y en cada caso particular influirán distintos factores, como por ejemplo el peso de la persona o la humedad en el ambiente, entre otros. Estos cambios pueden suceder en distintas partes del colchón, por lo que es conveniente rotarlo de vez en cuando. Esto ocurre en todos los colchones del mercado sin excepción, tanto colchones fabricados con espumas, como con muelles, por eso está regulado, y es algo de lo que no suelen informar otras tiendas; así pues, debes saber que estos cambios se pueden producir, y no están cubiertos por la garantía ya que no se trata de defectos en la fabricación sino simplemente del desgaste normal del producto.

Por otro lado, tanto la viscoelástica como la espuma HR se fabrican en bloques que luego son cortados a la medida deseada, y si bien la firmeza de dichos bloques suele ser constante y homogénea, es posible que haya variaciones en la firmeza de un colchón a otro, hasta de un 15% según normativa europea; pero el que un colchón sea un poco más firme o un poco más blando que otro no es un defecto de fabricación, y por lo tanto no está cubierto con la garantía. Esto ocurre también en todas las marcas de colchones, y es algo de lo que no se suele informar.

• Medidas: Según Normativa Europea, las medidas de los colchones pueden variar en +/-2cm tanto en altura como en largura o anchura, dependiendo de la zona en que se midan.

• Imperfecciones: la funda del colchón tiene una cremallera para facilitar su limpieza y la ventilación del colchón. Cuando la quitamos deja el núcleo del colchón a la vista, cubierto por una funda interior de algodón. Los núcleos de los colchones no son perfectos. Los cantos y las esquinas no tienen porqué ser perfectos, debido a la presión de la funda o del embalaje. Puede ocurrir que haya zonas en las que la capa viscoelástica no esté perfectamente pegada a la capa de espuma HR. Todo esto no afecta a la calidad o el confort del colchón, y ocurre en todas las marcas de colchones, pero en los colchones con funda cosida no lo ves. El colchón también pueden presentar pequeñas manchas que se han podido producir durante su fabricación o manipulación, tanto en el núcleo como en la funda, además de algún pequeño descosido en el tejido, lo que tampoco afecta a la calidad del colchón ni a su confort y no están cubiertas por la garantía.

• Moho: si aparece moho en un colchón, es siempre debido a las condiciones ambientales de la habitación o a las condiciones externas a las que ha estado sometido el colchón, y no a un fallo en la fabricación, con lo que no lo cubre la garantía. Así pues, si la habitación donde vas a poner el colchón tiene una humedad excesiva, ventila el colchón frecuentemente, sea este colchón el que has comprado o cualquier otro colchón.

La garantía quedará invalidada si el colchón presenta roturas o manchas que indiquen que el colchón se ha mojado, ha estado sometido a condiciones de humedad excesivas o en general ha sido sometido a un mal trato no habitual.

La garantía de las almohadas, los somieres y los canapés es de 2 años también.

2. Vida útil.

La vida útil de un colchón es el tiempo que puedes esperar utilizarlo antes de tener que cambiarlo. Lo normal es que un colchón tenga una vida útil mucho mayor que la garantía, excepto en el caso de algunas tiendas que ofrecen garantías de, por ejemplo, 25 años (¿?) cuando su vida útil es evidentemente muchísimo menor. Un colchón debe cambiarse cada 10 años por cuestiones higiénicas aunque esté aún en buenas condiciones (una persona adulta media genera casi 100 litros de sudor al año mientras duerme, por 10 años, casi 1.000 litros de sudor). La vida útil de nuestro colchón supera con creces esos 10 años, con lo que tendrás que cambiar el colchón antes por cuestiones higiénicas que por desgaste. Llevamos vendiendo nuestro colchón desde el año 2007, y esa es la mejor garantía de durabilidad. Esta vida útil es estimada y en condiciones óptimas de cuidado del colchón, es decir, variará dependiendo del uso que se le dé al colchón, del mayor o menor cuidado que tengamos con él y de las condiciones a las que sea sometido, como humedad, sudoración, peso, poca ventilación, etc. Un colchón que no reciba el cuidado óptimo o sea sometido a malas condiciones, sabiéndolo o sin saberlo puede tener una vida útil menor de 10 años.


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