Garantía




La garantía de un colchón es algo que normalmente genera mucha confusión, ya que se tiende a confundir la duración de la garantía con la vida útil del colchón, cuando en realidad no se trata de lo mismo. Por ello nos gustaría profundizar más en ella, poniendo algunos ejemplos de lo que cubre, y de lo que no cubre, para que sepas qué te puedes esperar de ella.

1. Garantía.

La garantía es de 2 años. Durante estos 2 años, si el colchón presenta cualquier problema causado por un defecto de fabricación o diseño será reemplazado por uno nuevo sin coste alguno para el cliente. En el caso de que el producto en garantía no se encuentre en la Península o Baleares, los costes de recogida y reposición correrán a cargo del cliente.

La garantía cubre la falta de conformidad, es decir, que el producto no cumpla los requisitos anunciados, el uso para el que ha sido fabricado o tenga un defecto de origen de fabricación o de diseño. En ningún caso se cubre el desgaste, uso, mal uso o manipulación indebida del producto. Ten en cuenta que si un colchón presenta fallos de fabricación los va a mostrar nada más desembalar el producto o en los días siguientes. (Algunas empresas ofrecen hasta 25 años de garantía en el colchón, que no es sino una forma de hacer creer al consumidor que esa es su vida útil, cuando no es así, ya que aunque el colchón esté para tirar a los 4 años, al no deberse a un fallo de fabricación sino a la mala calidad de los materiales la garantía no sirve de nada). Si el colchón no presenta fallos entonces, no se va a estropear por fallos de fabricación en el futuro. Otra cosa es el desgaste, uso, mal uso o manipulación indebida del producto. Pondremos algunos ejemplos sobre este punto con la idea de que sepas lo que te puedes esperar de la garantía y lo que no, y lo que es normal que suceda en un colchón con el paso de los años.

• Funda: si la funda del colchón llega rota o defectuosa de fábrica será reemplazada por otra, sin coste alguno para el cliente; pero una vez abierto el producto y comprobado que la funda está en perfecto estado, la garantía no cubre el desgaste o roturas futuras que se puedan producir en ella. Como en cualquier prenda textil, y al fin y al cabo una funda de colchón lo es, la garantía no puede cubrir su rotura, ya que ésta sólo se puede producir por alguna acción directa sobre ella, y nunca se producirá sola. La funda del colchón se puede lavar, pero dependiendo del tamaño no caben o caben muy justas en una lavadora convencional, con lo que la cremallera puede engancharse durante el lavado. En esos casos recomendamos llevar la funda a una lavandería profesional ya que la garantía no cubre la rotura de la funda y/o la cremallera durante la manipulación o el lavado de la misma.

• Firmeza: según los estándares de la Unión Europea para colchones, éstos pueden perder hasta un 20% de firmeza y hasta 2cm de altura a lo largo de su vida útil. En el caso de los colchones viscoelásticos, éstos, según la Asociación Americana de Poliuretano (PFA), pueden llegar a perder hasta un 10% de firmeza y hasta un 5% de su altura a lo largo de su vida útil. Estos valores son máximos, y en cada caso particular influirán distintos factores, como por ejemplo el peso de la persona o la humedad en el ambiente, entre otros. Además, según la PFA, estos cambios ocurren sobre todo durante los primeros meses de la vida útil del colchón, pasando a ser mínimos y graduales más adelante. Esto ocurre en todos los colchones, y es algo de lo que no se suele informar a los consumidores; así pues, debes saber que estos cambios se pueden producir, y no están cubiertos por la garantía ya que no se trata de defectos en la fabricación sino simplemente del desgaste normal del producto. Además, la firmeza es un concepto muy subjetivo que puede cambiar a lo largo de los 10 años de vida útil del colchón, y lo que ahora nos parece firme en el futuro puede no parecernos y viceversa.

Por otro lado, tanto la viscoelástica como la espuma HR se fabrican en bloques que luego son cortados a la medida deseada, y si bien la firmeza de dichos bloques suele ser constante y homogénea, es posible que haya variaciones en la firmeza de un colchón a otro, hasta de un 15% según normativa europea; pero el que un colchón sea un poco más firme o un poco más blando que otro no es un defecto de fabricación, y por lo tanto no está cubierto con la garantía. Esto ocurre en todas las marcas de colchones, y es algo de lo que no se suele informar. Así pues, si consideras que el colchón es demasiado firme o demasiado blando, deberás acogerte a los 21 días de prueba y pedir la devolución, ya que no es un problema de garantía.

• Medidas: Según Normativa Europea, las medidas de los colchones pueden variar en +/-2cm tanto en altura como en largura o anchura, dependiendo de la zona en que se midan.

• Imperfecciones: la funda del colchón tiene una cremallera para facilitar su limpieza y la ventilación del colchón. Cuando la quitamos deja el núcleo del colchón a la vista, cubierto por una funda interior de algodón. Los núcleos de los colchones no son perfectos. Los cantos y las esquinas no tienen porqué ser perfectos, debido a la presión de la funda o del embalaje. Puede ocurrir que haya zonas en las que la capa viscoelástica no esté perfectamente pegada a la capa de espuma HR. El colchón también pueden presentar pequeñas manchas que se han podido producir durante su fabricación o manipulación, tanto en el núcleo como en la funda, además de algún pequeño descosido en el tejido. Todo esto no afecta a la calidad o el confort del colchón, y ocurre en todos los colchones, pero en los colchones con funda cosida no lo ves. Así pues estas imperfecciones no están cubiertas por la garantía.

• Moho: si aparece moho en un colchón, es siempre debido a las condiciones ambientales de la habitación o a las condiciones externas a las que ha estado sometido el colchón, y no a un fallo en la fabricación, con lo que no lo cubre la garantía. Así pues, si la habitación donde vas a poner el colchón tiene una humedad excesiva, ventila el colchón frecuentemente, sea este colchón el que has comprado o cualquier otro colchón.

2. Vida útil.

La vida útil de un colchón es el tiempo que puedes esperar utilizarlo antes de tener que cambiarlo. Lo normal es que un colchón tenga una vida útil mucho mayor que la garantía, excepto en el caso de algunas tiendas que ofrecen garantías de, por ejemplo, 25 años (¿?) cuando su vida útil es evidentemente muchísimo menor. En el caso de nuestro colchón viscoelástico Visco128 la vida útil está entre 10 y 12 años. Esto ha sido testado por auditorías externas que mediante pruebas en laboratorio, comprueban la vida útil del producto. En el caso de nustro colchón, lo llevamos vendiendo desde 2007, y esa es la mejor garantía de durablidad. Esta vida útil es estimada y en condiciones óptimas de cuidado del colchón, es decir, variará dependiendo del uso que se le dé al colchón, del mayor o menor cuidado que tengamos con él y de las condiciones a las que sea sometido, como humedad, sudoración, peso, poca ventilación, etc. Un colchón que no reciba el cuidado óptimo o sea sometido a malas condiciones, sabiéndolo o sin saberlo, tendrá una vida útil mucho menor, entre los 5 y los 10 años. Por último, y por cuestiones higiénicas, se recomienda cambiar el colchón cada 10 años como mucho, aunque aparentemente esté en buenas condiciones.


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